La Banda de Cornetas y Tambores del Santo Sepulcro participó por primera vez con la cofradía del mismo nombre apenas tres meses después de su nacimiento, el 5 de abril de 1996, Viernes Santo por la noche, interpretando un repertorio de apenas cuatro marchas populares. La mayoría de sus miembros provenían de la ya extinta Banda de Cornetas y Tambores “Juvenil 77”, cuyo alma mater fue Antonio Rodenas.
El primer estandarte que encabezó la banda fue obra de doña Teresa Calvache Ramírez, esposa de Antonio Ródenas y presidenta de las Damas de la Cofradía del Santo Sepulcro entre 1980 y 1985. Doña Teresa diseñó, pintó a mano y donó este primer banderín, símbolo del nacimiento y espíritu de nuestra banda.
La entrega de este fué un momento memorable: la tarde del 23 de noviembre de 1996, la banda se desplazó hasta Caravaca de la Cruz, donde residía doña Teresa, realizando un pasacalles hasta su casa para recoger la pieza que representaría sus primeros pasos en la Semana Santa.
Con el paso del tiempo, y en busca de un diseño más acorde al estilo de la época, en 2002 se encargó a Josefa Sáez Figueroa, más conocida como “Pepa la Bordadora”, la elaboración del segundo banderín de la banda. Este mantuvo la esencia del original, pero incorporó detalles que reflejaban la madurez y proyección de la banda en aquellos años.
Finalmente, debido a su antigüedad y desgaste, se decidió renovar el banderín nuevamente en 2016, dando lugar al actual. Este fue diseñado por los Talleres Bordamar de Caravaca de la Cruz, combinando tradición y modernidad, y convirtiéndose en el estandarte que hoy en día nos representa en cada acto y procesión.
Así, los tres banderines de la Banda de Cornetas y Tambores del Santo Sepulcro narran nuestra historia: desde los primeros compases humildes, pasando por la consolidación de nuestra identidad, hasta la actualidad, donde cada detalle refleja el legado y la pasión de todos los que han formado parte de esta banda.
Primer Banderín - 1996
Segundo Banderín - 2002
Banderín actual