Desde sus inicios, la banda ha cuidado especialmente su imagen, entendiendo la uniformidad como un elemento fundamental de identidad, disciplina y representación dentro de la Cofradía.
En sus primeros años, la uniformidad de la banda se componía de un conjunto sencillo formado por pantalón, jersey y corbata, todos ellos de color negro. El jersey incorporaba bordado en el pecho el escudo de la Cofradía del Santo Sepulcro, elemento que ya entonces reforzaba el vínculo entre la formación musical y la institución a la que acompañaba.
Con el paso del tiempo, y en paralelo al crecimiento y consolidación de la banda, surgió la necesidad de dotarla de una imagen más representativa y solemne.
En el año 2000, el uniforme original fue sustituido por el que actualmente viste la banda. Este nuevo diseño está inspirado en el uniforme de Gran Gala de la Guardia Civil, utilizado por este cuerpo desde su fundación en 1844, principalmente por los altos mandos en actos de especial relevancia.
El uniforme se compone de una casaca negra con doble abotonadura frontal, cuello y puños de color carmesí, rematados con terminaciones doradas que aportan solemnidad y elegancia al conjunto.
El pantalón, también de color negro, incorpora una cola de ratón dorada a lo largo de su costura lateral. Se completa con gorra de plato negra, que porta en su parte frontal el escudo de la Cofradía del Santo Sepulcro.
El conjunto se enriquece con diversos elementos ornamentales que refuerzan su carácter ceremonial. Entre ellos destacan las hombreras con trenza dorada, el fajín carmesí y las galas doradas que portan los músicos durante la mayor parte de las salidas procesionales.
En el año 2025 se introduce una modificación significativa en este conjunto: el tradicional fajín es sustituido por un cinturón confeccionado con los colores de la bandera nacional. Este cinturón se remata en su parte central con una hebilla que incorpora el escudo de la Cofradía del Santo Sepulcro, integrando así la simbología nacional con la identidad propia de la cofradía.
Sin embargo, existe un momento especialmente significativo en el calendario de la banda. Durante la tarde del Viernes Santo, cuando la formación desfila tras su titular, el Santo Sepulcro, las galas doradas son sustituidas por la medalla de la cofradía, símbolo de respeto, pertenencia y devoción hacia la imagen a la que acompañan.
A lo largo de los años, la uniformidad se ha convertido en uno de los rasgos más reconocibles de la banda. Más allá de su valor estético, representa la unión entre tradición, disciplina y sentimiento cofrade que caracteriza a todos sus componentes.
Cada desfile, cada procesión y cada acto público reafirma esa identidad colectiva que se refleja no solo en la música, sino también en la imagen que la banda proyecta ante su ciudad.
Primer uniforme
Galas
Hombreras
Fajín
Cinturón